Si bien el alimentarse es una necesidad básica, el acto de preparar la comida puede traer beneficios aún mayores tanto para usted como para sus hijos.
Según diferentes especialistas, la cocina es un espacio físico donde se pueden establecer vínculos importantes, ya que el preparar un plato de comida implica colaborar con otros.
Asimismo, esta clase de actividades repercuten positivamente en los niños, pues aprenden a realizar tareas en conjunto, a relacionarse con otras personas para cumplir objetivos y, por supuesto, a cocinar. Y si esto se hace en familia, se afianzarán los vínculos!
Algunos consejos para preparar comidas en familia:
- Tenga listo todo lo que vaya a necesitar, así los niños estarán menos inquietos si una parte del trabajo de preparación ya está hecha.
- Lean la receta juntos.
- Pídale a su hijo que revise si están todos los ingredientes.
- Establezca reglas y decida qué cosas no se permiten.
- No deje a sus hijos sólo mirando cómo cocina. Dele tareas.
¡Esperamos que ponga en práctica estos consejos!


